07 de marzo. Beata María Antonia de San José | Santas Perpetua y Felicidad | Beato Leónidas Fedorov
Santoral. 7 de marzo.
Beata María Antonia de San José, laica consagrada
Su nombre era María Antonia de Paz y Figueroa, pero popularmente era conocida como Mama Antula. Nació en 1730 en Santiago del Estero. Desde muy joven comenzó a trabajar con los jesuitas colaborando en la organización de ejercicios espirituales. Tras la expulsión de los jesuitas, partió a Buenos Aires, donde se dedicó durante veinte años a predicar el mensaje de Cristo. En 1795 fundó la Santa Casa de Ejercicios Espirituales en Buenos Aires, donde falleció el 7 de marzo de 1799. Sus restos descansan en la basílica de Nuestra Señora de la Piedad, de la capital argentina. El 2 de julio de 2010, Benedicto XVI autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el decreto por el que se reconoce que la sierva de Dios María Antonia de Paz y Figueroa (María Antonia de San José) practicó las virtudes cristianas en grado heroico y la proclamó venerable. Fue beatificada el 27 de agosto de 2016, en la ciudad de Santiago del Estero.
Santas Perpetua y Felicidad, mártires.
Eran dos jóvenes que vivían en Cartago (Túnez) a principios del siglo II. Perpetua era una aristócrata de 22 años, madre de un niño de pecho. Felicidad, una esclava, que dio a luz tres días antes del martirio. Ambas madres fueron arrestadas por ser cristianas y proclamaron con gran valentía su fe al ser arrojadas a las fieras. Finalmente fueron decapitadas. Era el año 203, bajo el emperador Septimio Severo. Las actas que narran su martirio constituyen una de las más bellas páginas de la antigüedad cristiana y uno de los más grandes tesoros hagiográficos que han llegado hasta nosotros.
Santos Sátiro, Saturnino, Revocato y Secundino, mártires.
Fueron arrojados a las fieras en el circo de Cartago y murieron mártires juntamente con Perpetua y Felicidad. Antes habían padecido la cárcel, donde fueron animados y consolados por Perpetua.
Beato Leónidas Fëdorov, obispo y mártir.
El cual, siendo exarca apostólico de los católicos rusos de rito bizantino, fue asesinado por partidarios del régimen comunista que gobernaba el país. Murió en 1934 en la ciudad de Kirov, Rusia.